
Aprende a encurtir ciruelas japonesas al estilo tradicional con esta sencilla receta casera.
Selecciona las piezas de fruta que vas a utilizar en la receta. Las ciruelas deben estar intactas para que no haya contaminación por moho.
Limpia las ciruelas eliminando las hojas y los pedúnculos con mucho cuidado de no dañar la piel.
Lava con agua fría.
Prepara las hojas de shiso retirando los tallos y las hojas que estén dañadas. Lava y escurre las hojas. Si no tienes este tipo de planta, puedes sustituirla por colorante o directamente no añadir nada a la receta.
Espolvorea las hojas de shiso son sal y déjalas unos minutos para retirar el exceso de humedad.
Lávalas con abundante agua fría, estrujándolas para eliminar el amargor y la humedad.
Utiliza un recipiente de forma cilíndrica y de boca ancha. Desinféctalo con agua caliente, licor o vodka previamente.
Cubre el fondo del recipiente con una capa de sal.
Introduce una capa de ciruelas y añade sal y hojas de shiso en la superficie. Ve colocando capa a capa todas las ciruelas, salándolas y colocando el shiso a medida que se llena el frasco.
Cubre las ciruelas con un plato o bandeja plana y coloca peso sobre ella. Puedes poner por ejemplo una botella llena de agua de 1L. El peso deberá ser de aproximadamente la mitad del peso total de las ciruelas que se están encurtiendo.
Coloca un paño limpio sobre el recipiente y déjalo en un lugar seco, fresco, oscuro, y libre de suciedad.
Espera entre 2 y 3 semanas a que salga el liquido de las ciruelas debido al peso. Con el tiempo la fruta quedara sumergida en una salmuera roja.
Comprueba que habrá al menos 3 días de sol intenso en tu localidad para proceder al secado de la fruta. Extrae las ciruelas del recipiente, filtrándolas y conservando la salmuera y las hojas de shiso.
Coloca las ciruelas en una bandeja bien extendidas.
Déjalas secar al sol durante 3-5 días hasta que la fruta este totalmente desecada. Puedes ayudarte con papel absorbente para aligerar el proceso.
Cuando las ciruelas se hayan secado, ponlas en un frasco hermético previamente esterilizado con alcohol, y cúbrelas con su propia salmuera.
Guárdalas en la salmuera hasta el momento de su consumo, para tomarlas poco a poco como acompañamiento de tus platos favoritos.
Tanto las ciruelas encurtidas como el vinagre obtenido en el procedimiento se pueden utilizar para aderezar diferentes elaboraciones. Ambos tienen un sabor entre ácido y salado, por lo que combinan muy bien con ensalada, arroz, sopas, e incluso carnes o pescado.
Aprovecha para preparar una gran cantidad de umeboshi a principio de temporada y así poder consumirlas todo el año. Poco a poco podrás mejorar tu propia receta, logrando el sabor perfecto que más te guste.